México enfrenta una decisión que puede marcar el futuro de su banca: actualizar las reglas para aprovechar la inteligencia artificial sin poner en riesgo la confianza de los clientes.
Especialistas reunidos en el Revolution Banking Latam coincidieron en que el país debe recuperar su liderazgo tecnológico y legislativo mediante una actualización de la Ley Fintech, vigente desde marzo de 2018, para dar certidumbre a las instituciones financieras en infraestructura, capital humano y regulación.
El dato que pone el reto sobre la mesa es la bancarización: mientras Uruguay alcanza 94 por ciento, Panamá 90, Chile 85 y Argentina 82, en México 76.5 por ciento de las personas utiliza algún producto financiero.
La inteligencia artificial, la ciencia de datos y los servicios de nube aparecen como herramientas para acelerar ese avance, especialmente entre quienes todavía realizan cobros en efectivo. Sin embargo, Yuby Leilani Gutiérrez, directora de tarjetas comerciales de Santander México, advirtió que no se pondrá en riesgo la confianza de los clientes por adoptar una tendencia que aún debe estar regulada y probada.
El rezago también queda expuesto en otro dato: solamente uno por ciento de las personas utiliza IA para análisis y decisiones estratégicas, según lo señalado en el panel.
Por último, los especialistas colocaron la modernización de la Ley Fintech como una condición para avanzar hacia una banca más personalizada, con servicios adecuados a las capacidades económicas de cada cliente y potencial para fortalecer su salud financiera.
La banca mexicana ya tiene la tecnología sobre la mesa; ahora el debate está en las reglas.


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